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El expediente odontológico es un documento legal: qué debe contener

Legal
Archivo de expedientes en papel en una clínica

La mayoría de los odontólogos piensa en el expediente como una herramienta de trabajo: sirve para acordarse de qué le hizo a quién. Es cierto, pero es la parte menos importante.

El expediente odontológico es un documento legal. Es la prueba de lo que se hizo, cuándo, por qué y con qué criterio. El día que haga falta —y ojalá no haga falta nunca— es lo único que habla por usted.

Su realización está normada en el Código de Ética del Colegio de Cirujanos Dentistas. No es opcional ni es una recomendación de buenas prácticas.

El dato que cambia la conversación

El Departamento de Medicina Legal del Organismo de Investigación Judicial revisó 165 valoraciones de identificación entre 2015 y 2022. Se identificaron 51 personas.

Y en 105 de esos casos no existía expediente odontológico.

Las conclusiones del estudio son directas: un expediente incompleto o inexistente anula la posibilidad de identificar a un ser humano.

Vale la pena quedarse un segundo ahí. Eso no es un incumplimiento administrativo ni una multa. Es una familia que no sabe si la persona que buscan es la que apareció. La identificación por rasgos dentales funciona porque la boca de cada persona es distinta y porque alguien, en algún momento, anotó cómo era. Si nadie anotó, no hay con qué comparar.

Su expediente no es solo suyo.

Qué debe contener

El mínimo no es una nota que diga "limpieza". Un expediente completo lleva:

Los datos de identificación del paciente, completos y actualizados. Un expediente que no se puede atribuir a una persona concreta no sirve para nada.

Antecedentes médicos y alergias. Y acá va lo importante: tienen que estar donde se vean, no enterrados en una pestaña que nadie abre con el paciente en el sillón. Una alergia que está escrita pero que no se vio a tiempo es igual a una alergia que no está escrita.

El diagnóstico. No el tratamiento: el diagnóstico. Qué encontró y en qué se basó.

La bitácora de tratamientos, consulta por consulta, con fecha y con quién la hizo. Esta es la columna vertebral del expediente.

El odontograma, con el estado de cada pieza y cómo fue cambiando en el tiempo.

Radiografías, modelos y fotografías. Las imágenes son lo que convierte un expediente en evidencia comparable. Son también lo que más se pierde cuando una clínica cambia de sistema sin cuidado.

Los consentimientos, cuando el procedimiento los requiere.

Odontograma interactivo con el estado de cada pieza
El odontograma es la parte del expediente que peor viaja entre sistemas y la que más sirve para comparar.

La regla que casi nadie respeta: no se reescribe

Esta es la parte donde más clínicas tienen un problema sin saberlo.

Un expediente clínico no se corrige borrando. Se corrige agregando.

Si usted anotó algo mal el martes y lo nota el jueves, lo que corresponde es una entrada nueva del jueves que diga qué se corrige y por qué. La entrada del martes se queda donde está.

¿Por qué tanto rigor? Porque un expediente que se puede editar hacia atrás no prueba nada. Si el registro pudo cambiarse después de los hechos, deja de ser evidencia de lo que pasó y pasa a ser evidencia de lo que alguien escribió en algún momento. Esa diferencia es exactamente lo que se discute cuando hay un reclamo.

Toda entrada lleva fecha y autora. En una clínica con varias profesionales y asistentes, saber quién escribió qué no es burocracia: es lo que permite responder.

Esta es, de paso, la pregunta más útil que usted le puede hacer a un proveedor de software: "¿qué pasa cuando corrijo una nota?" Si la respuesta es "se edita y listo", ese sistema no está guardando un expediente clínico. Está guardando un documento de texto.

Qué hacer esta semana

Tres cosas concretas, en orden de impacto:

  1. Abra tres expedientes al azar de pacientes que atendió el mes pasado. ¿Tienen diagnóstico, o solo el tratamiento? ¿Tienen fecha y autora en cada entrada? ¿Están las alergias visibles?
  2. Pregúntele a su sistema qué pasa si corrige una nota de hace un mes. Si la cambia sin dejar rastro, ya sabe dónde está parado.
  3. Revise dónde están sus imágenes. Si las radiografías viven en una carpeta aparte, en la computadora de recepción o en el celular de alguien, no son parte del expediente: son archivos sueltos que se van a perder.

El expediente completo no es trabajo extra. Es el mismo trabajo, anotado de forma que sirva después. Puede ver cómo se estructura en la sección de expediente de Kiroku, donde la bitácora se corrige agregando y cada entrada queda con su fecha y su autora.

Fuentes

  1. Estudio del Departamento de Medicina Legal del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) sobre valoraciones de identificación odontológica, 2015-2022
  2. Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica, Código de Ética Profesional

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